15 de enero de 2008

Camino a Itaca


Caminante, no hay camino sin caminar...

Cuando emprendas tu viaje hacia Itaca

Debes rogar que el viaje sea largo

Lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los ciclopes

Ni a la colera del airado Poseidón.

Nunca tales mounstros hallaras en tu ruta

Si tu pensamiento es elevado, sin una exquisita

Emocion penetra en tu alma y en tu cuerpo

Los lestrigones y los ciclopes

Y el peroz Poseidón no podran encontrarte

Si tu los llevas dentro, en tu alma,

Si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

Que sean muchos los dias de verano;

Que te vean arribar con gozo, alegremente,

A los puertos que tu antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

Y comprar unas bellas mercancias.

Acude a muchas ciudades del Egipto

Para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Itaca:

Llegar ahí, he aquí tu destino.

Mas no haga con prisa tu camino;

Mejor sera que dure muchos años,

Y que llegues, la viejo, a la pequeña isla

Rico de cuanto habras ganado en el caminio.

No has de esperar que Itaca te enriquezca:

Itaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ella, jamas habrias partido

Mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

Sin duda sabras ya que significa Itaca.

KONSTANTINOS KAVAFIS

12 de enero de 2008

una explicación inexplicable



Dios en su infinita sabiduría ha dado al hombre un don maravilloso, el “Amor”, resumen de su nombre, imposible de describir pero en su simplicidad nos ha logrado encaminar.

Sólo se ama cuando Dios ha sellado el corazón y le ha preparado un regazo en él, para morar eternamente hasta el fin del final.Dios mostró que Jesucristo trajo esa esencia en su sangre, su mirada, su sonrisa, cada gesto era una muestra de amor para la humanidad. “Saber tanto y no poder permanecer en ello, es lo que Él reprocha, mientras dulcemente muestra ese poder infinito que posee desde el principio”.
De admirar a sido ese viaje a través de sus ojos. Como un bebe que aprende a caminar, “tropezar y caer en el intento…desistir y rendirse o caer y caer hasta abrazar…" dos opciones latentes que toman caminos diferentes, en el andar se fusionan teniendo su final constante y difuso en un regazo entregado a un cuerpo.

Tú por ser Nada, lo eres absolutamente Todo… porque la Nada no se pierde en el mundo, permanece latente en el mismo lugar, dentro del círculo que engendras constantemente. Eres el Todo que Nada condena, la condena del Todo que Nada lastima el juego perfecto de frases enredadas con mis hilos plateados…

Irónicamente el amor en vez de hacer dichoso al mundo, lo ha encadenado a eso que llaman dolor por ausencia, sin darse cuenta el amor no es “tener”… sólo por sentirlo la soledad se disipa: si no hay carne y huesos en su compañero, está la Nada, ésa Nada que siempre acompaña, la misma Nada dispuesta a recibir todo el amor que se escapa de los huesos que se burlan.

-“Si mi amor no tiene remedio, Tú hoy me lo has recibido… sabes sorprendentemente como y porque se fue mi hueso. Si ése pequeño hueso ahora es feliz con el amor de otra vida… te doy el mío para que lo complementes y lo hagas aún más feliz”.-

La intrusa sigue así, ya sabes, como la hicimos en su cuerpo… con la mirada perdida en el vacío aparente, apariencias vanas que no van a Nada… pero brotan de las vidas que no aprecian su futuro.

-Yo por ser intrusa, no necesita apariencias… sólo cambio su vida, mientras ella espera un día resurgir.-



-Maktub dicen para justificarse, un día ella vivirá mi vida con la fuente que sentenciaste sea suya.-

Por ahora su don y su intromisión dejarán huella en la Nada, para que aun cuando todos lo ignoren, esté presente. Porque la Nada es lo que importa, la que desprende amor en su infinitud. Por eso se une a ti, porque Tú eres Nada en su vida y en la de millones que actúan como extraños en sus vidas, sin embargo conmigo es distinto.

“Parecía siempre extraña en la vida que tomo y nadie lo juzgó jamás por parecer”

Tú y la Nada, yo y la Nada. Ambos somos Nada en éste mundo (Tú por ser infinito, yo por ser intrusa)... eternamente presentes en el tiempo que jamás se extinguirá.